martes, 8 de junio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
CEOE exige recortes salariales justo en vísperas de la huelga de los funcionarios
Díaz Ferrán reclama una bajada del 5 por ciento en los salarios de los trabajadores de algunos sectores. A cambio, ofrece retrasar su demanda de que se rebajen las cotizaciones. Los sindicatos esperan un “rotundo éxito” de la convocatoria de huelga en todas las Administraciones Públicas.
NUEVATRIBUNA.ES/L.M. - 07.06.2010
Dos millones de empleados públicos están convocados este martes a la huelga en contra del recorte salarial aprobado por el Gobierno y, como ensayo general de una huelga en todos los sectores, que los sindicatos convocarán en caso de que el Gobierno apruebe una reforma laboral perjudicial para los derechos de los trabajadores. La huelga de los empleados públicos ha afectado, por ejemplo, a los exámenes de selectividad en comunidades como Madrid, Aragón, Baleares, Comunidad Valenciana, Cataluña, Navarra y País Vasco.
Los funcionarios de las administraciones local, autonómica y general del Estado están convocados al paro general de 24 horas que afectará al funcionamiento de la Sanidad, la Educación, la Seguridad y la Justicia.
Junto al paro, los trabajadores públicos protestarán contra el recorte de un 5 por ciento de media de sus salarios con concentraciones en las principales ciudades españolas. La mayor parte de estas concentraciones tendrá lugar el martes en torno al mediodía, salvo en Madrid (18:30 horas), Santander (18:00 horas), Palma de Mallorca (19:00 horas) y Valencia (19:00 horas).
Los sindicatos convocantes, CCOO, UGT y CSIF esperan “un éxito rotundo” de la huelga, convocada contra una rebaja salarial que forma parte de un extenso plan de recorte del déficit público del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Los sindicatos han acusado al Gobierno de “criminalizar” a los funcionarios y de hacerles responsables de una crisis que ellos no han provocado. Auguran una gran participación, a tenor de anteriores concentraciones y protestas contra la congelación salarial.
PRIMER RECORTE EN 20 AÑOS
Dos veces en la historia reciente los funcionarios han visto congelados sus salarios, aunque ésta es la primera vez que un Gobierno recorta sus retribuciones rales.
En 1994, el Gobierno de Felipe González congeló el sueldo de los funcionarios, una medida repetida trece años después, ya en la época del presidente ‘popular’ José María Aznar.
Esta semana, el Gobierno se enfrenta en Bruselas al examen de su plan de austeridad. Las autoridades europeas exigen al Gobierno español una rebaja del déficit más rápida de la prevista inicialmente. A raíz de las turbulencias en los mercados de deuda, el Gobierno se vio obligado a apresurar el pasado 12 de mayo un conjunto de medidas, que incluían el recorte salarial de los funcionarios, finalmente aprobado en Consejo de Ministros el 20 de mayo.
El rápido aumento de la deuda y el déficit españoles preocupa a Bruselas, que ha exigido, además de los recortes en el gasto, una plan de reformas estructurales, entre las cuales destaca la reforma laboral.
DÍAZ FERRÁN PIDE REBAJAS SALARIALES
El Ejecutivo español se ha comprometido a aprobar el miércoles de la próxima semana una reforma del mercado de trabajo, haya o no acuerdo entre los agentes sociales que negocian los cambios en la mesa del Diálogo Social.
Esta tarde la mesa del Diálogo Social volverá a reunirse en la recta final de la negociación que se ha prolongado –de forma interrumpida- por espacio de un año, en dos rondas, la última de las cuales tiene esta semana pocos visos de saldarse con la llegada de un acuerdo.
El jefe de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, defendió hoy una rebaja salarial de un 5 por ciento en algunos sectores de la actividad privada, a imagen y semejanza de lo aprobado por el Ejecutivo en la función pública. El líder empresarial se mostró dispuesto a renunciar hasta 2012a una rebaja de las cotizaciones sociales que pagan las empresas, aunque exigió esta rebaja salarial.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ofreció hoy nuevas pistas sobre la reforma que prepara el Gobierno, al explicar que su objetivo es “aligerar” los costes del despido, a través del contrato de fomento del empleo, con 33 días de indemnización, que, recordó, sólo afectará a los nuevos contratos.
Según Corbacho, la reforma no afectará a los contratos ya firmados, sino sólo a los que se firmen a partir de su entrada en vigor, en línea con lo que siempre se ha negociado en esta mesa, incluso desde el lado patronal.
Por su parte, el presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, ha mostrado su rechazo frontal a una posible huelga general y ha cargado contra el presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, a quien ha acusado de querer quitarle de en medio, con las elecciones que se celebrarán la próxima semana en la patronal de las pequeñas y medianas empresas, en las cuales se enfrentan el propio Bárcenas contra Jesús Terciado, el candidato promovido por la facción que encabeza Díaz Ferrán.
Los sindicatos advierten que los recortes afectarán también al sector privado

Los sindicatos UGT y CCOO han organizado hoy una nueva concentración para protestar por el 'decretazo' del Gobierno, por el cual se rebajará una media de un 5 por ciento las retribuciones de los empleados públicos, medida que han advertido de que terminará afectando también al sector privado.
Medio centenar de funcionarios y delegados sindicales han acudido a la convocatoria de CCOO y UGT frente a la Delegación del Gobierno en Melilla, concentración que también se ha repetido en otros puntos de la ciudad, como la Residencia de Mayores o la ULOG-24.
En declaraciones a los periodistas, el secretario de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO-Melilla, Francisco López, ha explicado que si el Gobierno reduce los sueldos de los funcionarios, habrá menos dinero en circulación en las economías locales, algo que terminará afectando al consumo.
Según ha dicho López, este efecto se notará sobre todo en Navidades, cuando a los funcionarios se les recorte el 30 por ciento de la paga extra de diciembre, lo que afectará sobremanera a la época de mayor consumo del año porque "no habrá tanto dinero en el mercado" y, por ende, las familias "cambiarán los jamones" por "otros productos más baratos".
El responsable de CCOO ha considerado que el 'decretazo' impulsado por el Gobierno sólo sirve para liberar a las arcas públicas, pero no para salir de la crisis, lo cual "va a producir una marcha atrás, sobre todo en Melilla", ciudad donde más de 10 por ciento de la población trabaja en la Función Pública.
Además, ha recordado que muchos empleados públicos son mileuristas, de ahí que esta rebaja salarial vaya a afectarles en demasía, sobre todo dentro de dos o tres meses, cuando entre en vigor la subida del IVA y se encarezcan los precios.
López ha lamentado que cuando la crisis dio comienzo, el Gobierno inyectó dinero a las entidades financieras, a las que no se ha exigido que las devuelvan pese a que ahora han tenido superávit: "A nosotros se nos va a quitar dinero y no se nos va a devolver", ha comparado el dirigente comisionista.
Por su parte, el secretario de la Federación de Servicios Públicos de UGT-Melilla, José Márquez Freniche, ha mostrado el "rechazo rotundo" de los empleados públicos y los sindicatos ante el Real Decreto aprobado por un solo voto de diferencia en el Congreso de los Diputados.
Según ha explicado Freniche, con estos actos de protesta se quiere demostrar al Gobierno que "se está equivocando" porque "la crisis no sólo la tenemos que pagar los empleados públicos, sino también los bancos y el resto de gente que se está forrando".
Además, ha recordado que este paso del Gobierno supone un incumplimiento del acuerdo alcanzado con los sindicatos en septiembre del año pasado, lo que implica una ruptura del diálogo social o, por lo menos, una "tirantez" en las negociaciones colectivas.
Freniche ha confiado en que buena parte de los empleados públicos de Melilla puedan participar el próximo 8 de junio a la huelga convocada, si bien ha admitido la dificultad de que esto ocurra en el caso de muchos funcionarios que "no pueden" permitirse faltar ese día a trabajar para no perder la retribución de esa jornada laboral.
jueves, 3 de junio de 2010
"Ni la actitud de unos fue tan pulcra ni la de los demás tan infantil"

El juzgado de lo Penal número 1 acogió ayer la última jornada del juicio contra cuatro vigilantes de seguridad de un centro comercial de la zona norte a los que se les imputan varios delitos de lesiones sufridas en las personas de los jóvenes, Antonio M.C.G. y María A. Z.F., a los que también se les imputa una falta de hurto en grado de tentativa además de los delito de lesiones, malos tratos e injurias y vejaciones (al primero) y de malos tratos (a la segunda). También se sentaba en el banquillo un tercer joven, Rafael R.C., al que se le imputaba una falta de malos tratos.
Los hechos juzgados se remontan a noviembre de 2003, cuando tras ser sorprendidos por dos vigilantes de seguridad los jóvenes Antonio M.C.G. y María A.Z. al intentar hurtar dos botellas de whisky de un centro comercial, fueron conducidos a las oficinas de seguridad en donde se produjo una trifulca. La acusación particular patrocina a uno de los vigilantes involucrados en la misma y que acabó sufriendo un traumatismo en la nariz debido a un supuesto cabezazo de Antonio. Los jóvenes, por su parte, señalan todo lo contrario, afirmando que fueron los vigilantes los que les agredieron.
En su declaración, Antonio, que por entonces contaba con 19 años, señaló que una vez fueron sorprendidos por los vigilantes, éstos ya les mostraban una actitud "despectiva". Una vez dentro de la oficina de seguridad, los vigilantes les pidieron la documentación. Antonio no la tenía, pero indica que "les facilité mis datos y además les dijimos que pagaríamos las botellas". Tras el anuncio de que se iba a llamar a la policía, los vigilantes indican que Antonio empezó a proferir insultos y a intentar escapar, mientras que el joven señala que eso se debía a las agresiones que estaban sufriendo: "María se estuvo zafando de las agresiones, pero con una manita de niña de 19 años no podía hacerle daño a nadie", afirmó. Tras esto, indicó que a la joven la esposaron a una silla y que a él lo tiraron al suelo bruscamente para esposarlo. "En ese momento es casi cuando me rompen el hombro", señaló Antonio, que indicó que luego empezó a recibir golpes. Con todo el jaleo, y tras los gritos de socorro de María -"que se oían hasta en la pescadería" afirmó el joven-, entró Rafael R.C. que les había acompañado al centro comercial y que esperaba fuera de la oficina. Éste señaló que se encontró a Antonio "con dos personas encima y a María tumbada en el suelo con la silla atada" y que al intentar levantarla, "me pusieron las esposas", aunque reconoce que se las quitaron enseguida.
Los guardias de seguridad defienden que actuaron acorde a las circunstancias y que uno de ellos, José M.G., sufrió un cabezazo de Antonio después de subirse a una silla, algo que el joven negó rotundamente.
Tras las testificales, el ministerio fiscal consideró que "ni la actitud de los vigilantes fue tan pulcra ni la de los chavales tan infantil" y rebajó su petición de penas para los vigilantes y para Antonio M.C: de seis meses de prisión a pagar una multa durante 12 meses. Además, retiró las acusaciones que pesaban sobre María A. Z. y sobre Rafael R. C.
Por su parte, la acusación particular pidió para Antonio 21 meses de prisión por el delito de lesiones hacia la persona de José M. G. así como mantuvo las demás peticiones que pesaban sobre él y sobre María A. y Rafael R. Las defensas de los tres jóvenes pidieron la libre absolución de sus patrocinados.
Una sentencia absuelve al vigilante del Marcelo Nessi

El vigilante de seguridad del centro de menores Marcelo Nessi que había sido acusado de maltratar a un interno ha sido absuelto por un juzgado de Badajoz. El juez estima que la presunta falta de maltrato por la que había sido denunciado no ha quedado acreditada con las pruebas practicadas durante el juicio.
La sentencia absolutoria aplica el principio legal 'in dubio pro reo', es decir, al no haber "prueba suficiente" y dudar el juez de la culpabilidad o inocencia del acusado, éste queda libre de condena. Tras el visionado de las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del centro.
El magistrado considera que dicha actuación entra dentro de la acción reductora de los vigilantes.
La sentencia valora que los golpes que recibió el menor forman parte de una normal actuación dentro de la situación de nerviosismo del interno. Un perito manifestó que el bofetón, el zarandeo y el cachete -tres medidas aplicadas por el empleado del centro- eran proporcionados al estado de nerviosismo del denunciante.
El acusado no negó haber dado un bofetón al joven cuando éste se encontraba engrilletado de manos. Tanto el denunciado como el denunciante coincidieron en sus declaraciones en el estado de nerviosismo y alteración por parte del segundo.
martes, 1 de junio de 2010
MARTÍNEZ FERNÁNDEZ | PRESIDENTE DEL COMITÉ DE EMPRESA DE EULEN SEGURIDAD

El recientemente celebrado Día Internacional de la Seguridad Privada ha puesto de manifiesto el valor fundamental y el importante trabajo de los vigilantes de seguridad, tal y como precisó el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, en un acto de homenaje a medio centenar de estos profesionales. Ahora bien, mucho se elogia la labor de los vigilantes de seguridad, que como precisaron las autoridades regionales en el acto conmemorativo mencionado, colaboran a menudo de manera decisiva en muchas actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; mucho se habla y se escribe sobre los vigilantes de seguridad, aunque en muchas ocasiones con un desconocimiento absoluto que genera confusiones y equívocos, al mezclarlos con otras actividades profesionales en las ni poco ni mucho tienen que ver.
Este problema, aparentemente intrascendente, adquiere hoy en día especial relevancia por un creciente intrusismo profesional donde ciudadanos ofrecen servicios de seguridad de manera autónoma sin estar legitimados para ello y surgen por todas partes falsos vigilantes de seguridad no titulados ni acreditados.
Tal vez en este preocupante intrusismo incida la actual crisis económica y la tentación de un servicio más barato, aunque por nuestra propia experiencia como vigilantes de seguridad desde hace años sabemos que siempre ha existido.
Es necesario aclarar que el Ministerio del Interior sólo habilita una única categoría de vigilantes de seguridad y que únicamente después de superar una serie de pruebas físicas y los correspondientes exámenes teóricos, médicos y psíquicos, se reconoce una tarjeta profesional de identificación personal y una placa donde pone de forma clara 'Vigilante de Seguridad'.
Esta placa tiene que estar bien visible en nuestro uniforme a la altura del pecho, tal y como estipula la reglamentación, y si cualquier ciudadano lo requiere, estamos obligados a mostrar nuestra tarjeta de identificación profesional y el DNI para disipar cualquier duda.
No existen otras placas, sólo éstas y las específicas de vigilantes de seguridad de explosivos y las de guarda de campo, para identificar a profesionales de una empresa de seguridad privada, los únicos autorizados y legitimados para ello; lo demás, no son vigilantes de seguridad, en todo caso impostores en un fraude en toda regla.
Queda claro que no somos ni guardas jurados o municipales, ni guardas de seguridad o vigilantes jurados, ni auxiliares ni nada por el estilo por mucho que se intercambien los términos; somos vigilantes de seguridad, los únicos autorizados, junto con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para realizar labores de vigilancia, control de acceso y retención de cualquier ciudadano ante la comisión de un delito hasta ponerlo a disposición de la policía o la Guardia Civil.
Tras lo expuesto, el que se quiera dejar engañar lo hará bajo su entera responsabilidad, sin excusa alguna y siempre teniendo en cuenta las graves consecuencias que ello puede acarrear.
La falta de vigilantes en el aeropuerto de Manises provoca largas colas para embarcar

Lunes, doce del mediodía. En el aeropuerto de Manises parecía que había llegado principios del mes de agosto. Maletas por todas partes, viajeros de un lado para otro y largas colas para pasar el primer arco de seguridad controlado por vigilantes privados, que en ese momento inician una marcha por el exterior de la terminal para protestar por un recorte salarial.
Además de las quejas porque la nómina ya no luce tanto como antes, la realidad es que en el último año, el número de trabajadores que velan por la seguridad en el aeropuerto de Manises ha disminuido. Según los datos que manejan los sindicatos, actualmente trabajan en la vigilancia del recinto un centenar de personas, un 10% menos que hace un año.
¿Cuál ha sido la primera consecuencia de este recorte en la plantilla? Los principales afectados son los usuarios de la terminal. «Este invierno, cuando había menos pasajeros, solamente se formaban colas en momentos muy puntuales. Ahora casi cada día el río de gente llega hasta la puerta de la terminal». Y sólo cuando podría haber problemas y retrasos en los vuelos se avisa a otros compañeros que vigilan puntos «no vitales» del aeropuerto para que refuercen a los trabajadores que no dan abasto en el único filtro de salida que está operativo en la vieja terminal. «Antes había dos o tres arcos de seguridad y el flujo de pasajeros era mucho más fluido», explica Julián, trabajador de la empresa de vigilancia.
Jorge tenía que coger un vuelo a Roma a las 12.30 horas desde el aeropuerto de Manises. Media hora antes, Jorge miraba el reloj, impaciente. Era el último de la cola para pasar por el arco de seguridad, donde un vigilante comprueba que el equipaje de mano no incluya alguno de los productos prohibidos por la restrictiva normativa de seguridad aérea, donde hay que quitarse el cinturón, vaciarse los bolsillos e incluso quitarse los zapatos. «¿Cómo puede ser que en un aeropuerto tan pequeño se formen estos colapsos? Como pierda el avión...», se quejaba Jorge.
A su lado, una pareja de ingleses que volaba a Roma estaban también bastante nerviosos, esperando, quitándose él ya el cinturón, para ir adelantando al llegar al arco de seguridad. «¿No decían que iban a dejar pasar los líquidos? Debería haber menos controles», decía otra mujer.
Las colas recuerdan una época, allá por el verano de 2007, en la que los vigilantes se declararon en huelga y se encerraron en el aeropuerto durante días, para protestar por la falta de trabajadores. En aquel entonces, con la Copa América en marcha y una boyante economía, el aeropuerto de Manises bullía de actividad, y alcanzó récords de pasajeros que ya no han vuelto a repetirse. Desde entonces, el número de vigilantes ha disminuido, también por la bajada en el volumen de viajeros desde 2008.
Los recortes que Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea ha puesto en marcha para ahorrarse costes están detrás de estos problemas, según el sindicato CSI.F. «Hay zonas que quedan descubiertas y sin vigilancia debido a la falta de personal», asegura un trabajador, que no quiso sin embargo concretar cuáles son estos puntos por seguridad.
Desde que comenzó el año, el número de usuarios del aeropuerto de Manises ha ido recuperándose, aunque de forma tímida, ocupando los aviones que viajaban vacíos hasta finales de 2009. Aunque la nube volcánica ha descuadrado los datos del último mes de abril, la realidad es que parece que el aeropuerto sale del pozo en que había caído, con pérdidas de hasta un millón de pasajeros el último año. Por este motivo, por el incremento de pasajeros, los vigilantes de seguridad piden a Aena que cubra las necesidades del aeropuerto en materia de vigilancia, ahora que ha comenzado, además, la segunda ampliación de las instalaciones con una nueva terminal y mayor capacidad de viajeros.
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